miércoles, 31 de octubre de 2018

Conectores 1

Uno de los lectores de esta lista de correos, me pide que le facilite información sobre los conectores de frases, oraciones o párrafos, tales como sin embargo, adicionalmente, no obstante, de acuerdo con, entre otros. Sobre este tema voy a hacer varios envíos, pues quiero compartir con ustedes algunas aclaraciones que han hecho las Academias de la Lengua.

Hoy voy a copiarles una lista de conectores que nos comparte Martha Virginia Müller Delgado, en su libro Curso básico de redacción (EUCR: 2004), que están clasificados por el tipo de relación que se establece entre las oraciones que une:

·         Para enlazar oraciones afirmativas: asimismo, además, también, igualmente.

·         Para enlazar oraciones negativas: ni, tampoco.

·         Para conectar un juicio positivo con otro negativo o viceversa: sin embargo, no obstante, pero, mas, empero.

·         Para introducir la causa de la acción expresada en el verbo principal: porque, ya que, en vista de que, por cuanto, a causa de que, debido a que, gracias a que, en virtud de que.

·         Para introducir la consecuencia de la acción expresada en el verbo principal: por tanto, por lo tanto, por consiguiente, por tal motivo, por tal razón, por eso, en consecuencia, de ahí que, de modo que, consecuentemente.

·         Para introducir la finalidad de la acción expresada en el verbo principal: para, para que, a fin de que, con el objeto de que, con el propósito de que, con la intención de que.

·         Para contrastar ideas: por lo contrario, en cambio.

Para relatar acontecimientos en orden cronológico: primero, luego, enseguida, después, a continuación, finalmente.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Diferencia entre acordar y concordar

Me consulta sobre la diferencia entre acordar y concordar. El diccionario de las Academias de la Lengua, dice lo siguiente en cada término:
acordar
Del lat. *accordāre, der. de cor, cordis 'corazón'.
Conjug. actual c. contar.
1. tr. Dicho de un conjunto de personas: Determinar o resolver algo de común acuerdo, o por mayoría de votos.
2. tr. Dicho de una sola persona: Determinar o resolver algo deliberadamente.
3. tr. Determinar o resolver algo antes de mandarlo.
4. tr. Conciliar, componer.
5. tr. Traer algo a la memoria de otra persona.
6. tr. Mús. Disponer o templar un instrumento musical o armonizar varias voces para que no disuenen entre sí.
7. tr. Pint. Disponer armónicamente los tonos de un dibujo o de una pintura.
8. tr. desus. Hacer a alguien volver a su juicio.
9. intr. León, Bol., Hond. y Méx. caer en la cuenta.
10. intr. desus. Dicho de una cosa: Concordar, conformar, convenir con otra.
11. intr. desus. Dicho de una persona: Volver en su acuerdo o juicio. Era u. t. c. tr.
12. intr. desus. despertar ( dejar de dormir). U. en Sal.
13. prnl. Recordar o tener en la memoria algo o a alguien. Acordarse de un hijo ausente. Acuérdese de que nos debe dinero. Era u. t. c. tr.
14. prnl. Ponerse de acuerdo.
concordar
Del lat. concordāre.
Conjug. c. contar.
1. tr. Poner de acuerdo lo que no lo está.
2. intr. Dicho de una cosa: Corresponder con otra. La copia de la escritura concuerda con su original.
3. intr. Gram. Dicho de una unidad gramatical: Estar en concordancia con otra. El sujeto debe concordar con el núcleo del predicado.

Como se observa de los significados recogidos en el diccionario, los significados del verbo acordar se refieren a personas; sea a un grupo que determina o resuelve algo de común acuerdo o a una persona que resuelve algo. En el caso del término concordar, se refiere más bien a las cosas o temas en análisis.

En ese sentido, serían válidos los siguientes ejemplos:

  • José y Joaquín acordaron tomarse un café después del trabajo.
  • Los documentos analizados concordaban en lo fundamental.

¿señora o señorita?


Me consultan sobre la problemática en el uso de las palabras señora y señorita. Si nos vamos al diccionario, hallaremos varios significados para cada una de estas palabras, algunos de uso regional y otros ya en desuso. Esta cantidad de significados nos advierten del hecho de que el lenguaje es un producto social y cambia con las sociedades.

Durante mi niñez y buena parte de mi juventud, se utilizaba la palabra señora para referirse a las mujeres casadas y señorita para las solteras. En esa época el destino natural de toda mujer era casarse (o eso nos hacían creer), por lo que no era extraño que si no había certeza del estado civil de la persona en cuestión y parecía ser una persona mayor (casi de cualquier edad para una niña o adolescente), se recurría inmediatamente al señora.

Otro uso que se le daba, y que en forma más evidente mostraba la objetualización de la mujer, era utilizar estas palabras para distinguir entre mujeres que no habían tenido relaciones sexuales y las que sí. En mi ignorancia, mi mayor preocupación era que si por algún motivo me paraba frente al altar "siendo ya una señora", no podría utilizar un vestido blanco y todos sabrían que ya no era una señorita.

Por dicha crecí y pude alejarme de estos discursos que más que ordenar el mundo conocido (que es en esencia la función del lenguaje), lo que lograban era confundirme. Con todo, siempre me cuestionaba el porqué no sucedía lo mismo en el caso de los hombres, quienes pasaban de ser niños o muchachos a ser señores, sin pasar por el estadio de señoritos.

Con la fuerza que han tomado en este siglo los movimientos feministas, este tema ya se ha resuelto en lenguas como el inglés, en el que se utiliza Ms. como abreviatura para las mujeres (sean miss o Mrs.); y el francés, donde se eliminó la casilla de mademoiselle en documentos administrativos (conservando únicamente monsieur y madame).

En Costa Rica creo que estamos en un periodo donde conviven ambas formas. Ya a mi edad nadie me dice señorita; sin embargo, no deja de retumbarme en el oído cuando alguien me dice señora. Al fin y al cabo somos hijas de la sociedad en la que crecimos y no podemos sencillamente borrar nuestros "discos duros".

Creo que lo mejor es que poco a poco vaya desapareciendo la palabra señorita de nuestro vocabulario, en pro de la igualdad. Sin embargo, en tanto eso ocurre, hay muchas situaciones cotidianas en las que tenemos que identificar cuál sería el mejor uso. Si estamos en el ámbito laboral y se trata de una mujer que ocupa un puesto de autoridad, siempre se debe utilizar señora, sobre todo en situaciones formales. En el trato cotidiano, con nuestros compañeros, lo mejor es, en la medida de lo posible, llamar a las personas por su nombre de pila; pero, si lo desconocemos, habrá que valorar cuál será la forma de tratamiento mejor recibida por la persona a la cual nos dirigimos.

miércoles, 29 de agosto de 2018

¿veniste o viniste?

Me consultan sobre la forma correcta de conjugar el verbo venir, en la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple o pretérito, ¿veniste o viniste? La forma correcta es viniste.

Cuando se presentan dudas sobre la conjugación de algún verbo, el sitio de la Real Academia Española nos facilita una herramienta para conjugar todos los verbos que hay en el diccionario. Para ello, se debe ingresar al sitio de esa entidad, en la siguiente dirección: http://www.rae.es/

En la parte superior derecha se puede ver un formulario donde se escribe la palabra que se quiere buscar en los diccionarios académicos:

Ahí escribimos la palabra venir y nos sale lo siguiente:



Marcamos la figura azul con la palabra "Conjugar", que se encuentra a la izquierda del lema o palabra y aparece lo siguiente:


Ahí podemos confirmar el modo, tiempo y persona que nos interesa:


 
Es claro cómo las nuevas tecnologías se han convertido en un medio para facilitar el acceso a la información. Y, en cuanto al uso correcto de la lengua española, se constituye en un importante aliado para que nuestros escritos resulten más precisos y se ajusten a las normas gramaticales de nuestra lengua.

Transcripciones

Me consultan sobre la forma en que se debe transcribir partes de un texto en otro.

En primer lugar, se debe tener en cuenta que la transcripción de otro texto debe hacerse solamente en situaciones en las que es completamente necesario y, si se hiciera, lo mejor es que sean transcripciones cortas. Siempre se debe comentar lo transcrito, se debe explicar la pertinencia de la transcripción; no corresponde al lector adivinarla. Debe evitarse la práctica de escribir en cursiva el texto transcrito, pues existen otros medios para marcar el hecho de que se trata de un texto ajeno.

Si se va a copiar menos de cinco líneas y la transcripción será dentro de un párrafo, lo transcrito debe entrecomillarse. Si la transcripción es de más de cinco líneas, se corre el margen izquierdo un centímetro y se disminuye el tamaño de la letra en un punto. No se utilizan las comillas en este caso, pues el cambio de uno de los márgenes y del tamaño de la letra, son marca suficiente para que el lector no confunda el texto con las palabras de la persona que transcribe.

En todos los casos debe indicarse la fuente del texto transcrito, con información suficiente para que el lector pueda ubicar el documento fuente de la transcripción.

¿se escribe ebáis, ebais o EBAIS?

Me consultan sobre la escritura correcta de los centros y equipos de atención de la Caja que se ubican en diferentes comunidades del país. Con el propósito de atender la consulta, les transcribo lo que ya escribe en otra oportunidad sobre el tema:

Ya en otra oportunidad hice referencia a la formación de siglas y al uso de la tilde en las siglas. Si consideramos lo ahí expuesto, podremos entender mejor de dónde surgió la palabra ebáis, que cotidianamente se pronuncia en buena parte de las casas de nuestro país y es el lugar donde miles de personas se dirigen para ser atendidos o para trabajar.

Así, eso que en un momento eran (y siguen siendo) los “Equipos Básicos de Atención Integral en Salud  (E. B. A. I. S. o EBAIS) [sic] y que cumplen con la consulta externa, medicina general de las clínicas, centros y puestos de salud, consultorios, comunales, domicilios, escuelas y centros de trabajo” (“El Sistema Nacional de Salud en Costa Rica: Generalidades”, 2004: 26); ahora también son el edificio donde el personal de la Caja Costarricense de Seguro Social (o de algún contratista de esta) les brinda servicios de atención de la salud. Es por ello que cuando nuestro papá, hermano, tío, sobrino o nuestra mamá, abuela o cuñada, nos dicen que van al ebáis a una cita; no se están refiriendo específicamente a ese concepto técnico que le dio origen a la sigla, sino al edificio desde el cual la Caja los atiende; y aquí ya no estamos hablando de una sigla, sino de una palabra, como lo serían clínica u hospital

Es por ello que la palabra se escribe con minúscula, porque se convierte en un nombre o sustantivo común y, como tal, se le aplican las reglas de acentuación de nuestro idioma. En este caso, al tratarse de una palabra aguda, terminada en ese, corresponde tildarla (no olvidemos, como se decía en la escuela, que en los diptongos la tilde se coloca en la vocal fuerte).

Lenguaje inclusivo

Me consultan sobre la posición de la Real Academia Española de la Lengua sobre el lenguaje inclusivo. Antes de hacer referencia a la posición de la Academia, creo que es importante aclarar a qué se hace referencia cuando hablamos de lenguaje inclusivo.

Esta expresión surge dentro del marco de los estudios de género y los movimientos feministas. Su intención es visibilizar a la mujer, pues se considera inadecuado que se utilice el masculino como norma. En ese sentido, al hablar de “los trabajadores” se incluye tanto a hombres como a mujeres y nadie se lo cuestiona; si se hiciera referencia a “las trabajadoras”, inmediatamente se interpretaría que se trata solo de mujeres. Así, la forma masculina no solo sirve para representar a los hombres, sino a todas las personas (más allá de su sexo).

En la actualidad, el concepto del lenguaje inclusivo se ha ampliado. También se incluye en este concepto a otros grupos que no solo han sido ignorados, sino que han sido designados en forma prejuiciosa. Ejemplos de ello son el uso de persona ciega, en lugar de ciego o persona con minusvalía, en lugar de minusválido.

La posición de las Academias de la Lengua sobre el uso del lenguaje inclusivo (o no sexista) se concentra en aspectos gramaticales. Así, reiteran el hecho de que en español hay solamente dos géneros gramaticales: el femenino y el masculino; y que el masculino engloba a ambos cuando se refiere a sujetos u objetos femeninos y masculinos: los estudiantes llegaron tarde; los trabajadores estaban en huelga; los niños tenían hambre.

Con el propósito de que tengan más argumentos sobre ambas posiciones, les copio los vínculos a varios artículos sobre el tema:

·         ¿Lenguaje inclusivo?, artículo de Cristian Fallas Alvarado: https://www.fundeu.es/noticia/lenguaje-inclusivo-6151/

·         Lenguaje inclusivo de género: la lucha que busca incorporar a quienes han quedado fuera del discurso, artículo de María Jesús Ibáñez: http://www.icei.uchile.cl/noticias/131696/lenguaje-inclusivo-de-genero-hablan-los-expertos

·         Lenguaje inclusivo. Página crítica al lenguaje de la exclusión y la opresión: http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/lenguaje/lenguaje_inclusivo.htm

·         “Chicxs” y “maestr@s” ¿el lenguaje inclusivo de los jóvenes en las redes sociales se trasladará a las aulas?, de Daniela Hacker: https://www.infobae.com/tendencias/2018/01/15/chicxs-y-maestrs-el-lenguaje-inclusivo-de-los-jovenes-en-las-redes-sociales-se-trasladara-a-las-aulas/

·         ¿Qué es el lenguaje inclusivo?, artículo de Olga Berrios: http://www.labroma.org/blog/2016/03/17/que-es-y-que-aporta-el-lenguaje-inclusivo/


·         El uso del lenguaje inclusivo: el reflejo de una sociedad respetuosa: https://www.nacion.com/archivo/el-uso-del-lenguaje-inclusivo-el-reflejo-de-una-sociedad-respetuosa/V36OW3T5NBFS5DIQS6TGHKH5QQ/story/

·         Sobre la importancia del uso del lenguaje inclusivo, artículo de Luisa Velasco Riego: https://tribunafeminista.elplural.com/2016/06/sobre-la-importancia-del-uso-del-lenguaje-inclusivo/

Considero muy valiosos los aportes de quienes pretenden promover sociedades más inclusivas e igualitarias, mediante el uso consciente de la lengua. Al fin y al cabo, la lengua es reflejo de la sociedad y, si queremos una sociedad más respetuosa de los derechos y las necesidades de grupos no hegemónicos, un paso importante es tomar conciencia de la discriminación presente en el lenguaje y evitar el uso de expresiones sexistas o que denigren a otros grupos de la sociedad.

Dependerá de cada usuario de la lengua optar o no por uso; aunque en algunos centros educativos, instituciones y empresas, se ha normado su uso, así que muchas veces no corresponde a un deseo o estilo personal, sino a una disposición. Sea cual fuere el motivo de su uso, es importante hacerlo de tal forma que no afecte el fin último de la lengua que es la comunicación; y, en el mejor de los casos, una comunicación estilísticamente adecuada.
 
Para facilitar su uso, pueden descargar la “Guía de uso del lenguaje inclusivo de género en el marco del habla culta costarricense” de Lillyam Rojas Blanco y Marta Eugenia Rojas Porras.